Texto: María José Ramírez

La mente domina al cuerpo. A casi dos semanas de “encierro” tras el anuncio de cuarentena social que hizo el Ejecutivo por el brote de Covid-19, las personas empiezan a hablar través de sus emociones. 


Una situación inesperada que pone a prueba el sentido común de quienes brindaban amor entre besos y abrazos.

La distancia se vuelve palabra, en la cotidianidad que extraña a la familia, los amigos y hasta la esencia de la vida que se desliga del aislamiento.


Los especialistas en materia psicológica y de estudio del comportamiento humano señalan que esta nueva realidad trae consecuencias sin embargo, se pueden tomar medidas para que la cuarentena no sea el motivo de sentimientos negativos que lleven a una peor enfermedad que el coronavirus.


“Los venezolanos no estamos preparados para vivir  esta crisis de forma tan radical, aunque si nos ponemos a ver en comparación  de otros países por las circunstancias que hemos pasado  ya podemos equilibrar un poco mejor el conflicto. Esto trae mucha angustia a la sociedad  que  a su vez  conllevará  a la ansiedad,  y esta última no es nada mas que  el miedo por lo que pueda pasar”, explica la psicologa Karen Pérez. 

Pérez añade que: “En estos momentos estamos en incertidumbre, y lo que más nos angustia son estas preguntas ¿cómo  vamos alimentar a nuestra familia?, ¿hasta cuándo se vivirá esta situación? Los ciudadanos no le tienen miedo al virus sino a lo que esto traerá como consecuencia”.

Relaciones de parejas

Los expertos alegan que los problemas siempre existirán ya que, con el simple hecho de vivir bajo el mismo techo, con personalidades distintas, las diferencias se ponen en evidencia.

“Comparto mi recopilación de respuestas de unas 15 parejas aproximadamente a las que les pregunté como les va con la cuarentena", destacó el especialista.

Señalaron los siguiente aspectos de preocupación: Les ocupa cómo o qué  hacer para manejar el estrés de pensar que alguno  se enferme. Todos los días les preocupa cómo manejar las emociones,  porque los niños están aburridos  y nosotros (esposos) estamos preocupados por la situación económica”, revela Irma Peña, especialista en psicología clínica hospitalaria y de la salud. 

La experta en terapia de parejas destaca que ahora los matrimonios se tornarán más irritables por los momentos de encierro. Dice, que aunque la apatía pueda llegar, se pondrá a prueba el afecto, el cariño, la tolerancia, la comunicación y el respeto durante la convivencia.

La profesora de pre y postgrado habla sobre como el estrés puede interferir aún más. Recomienda aplicar la inteligencia para crear momentos románticos y así batallar con la apatía.

Cuarentena para los pequeños


“Los niños y niñas suelen ser una población vulnerable antes las situaciones de crisis o emergencia, por ello se recomienda indagar sus dudas sobre el virus, pregúntarle lo que sabe y entiende. Brindarle información clara y adaptada a su edad, según las preguntas que vayan surgiendo. Asegúrese también al final, preguntarle sobre que ha entendido y si de ello hay algo que le preocupe”, sugiere el psicólogo Víctor Chirinos.

Para el especialista este es un tiempo importante para jugar y compartir con los más pequeños de la casa.

”Necesitan tiempo de calidad”, asegura que debe dejarse en claro que este no es un tiempo de vacaciones y que hay deberes escolares que deben cumplirse.

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