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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, consideró este martes, 12 de enero, “absolutamente ridículo” el lanzamiento de un juicio político en su contra tras la toma del Capitolio por sus seguidores y dijo que el procedimiento está causando “una inmensa ira” entre sus partidarios.

Al abordar el helicóptero Marine One en la Casa Blanca para viajar a Texas, el mandatario republicano calificó su probable acusación por los demócratas de la Cámara de Representantes, que será examinada el miércoles, como una “continuación de la mayor caza de brujas en la historia de la política” y dejó en claro que no quería “ninguna violencia”.

A su criterio, el enjuiciamiento político que anunció la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, es “absolutamente ridículo” y “una continuación de la mayor caza de brujas de la historia de la política”, algo que está causando “un tremendo enfado”.

Los demócratas han dicho que acusarán al mandatario del cargo de “incitación a la insurrección

Ante la pregunta de si piensa dimitir, como ha solicitado la oposición demócrata, Trump evitó dar una respuesta directa. “No queremos violencia”, afirmó.

EE.UU. vive un momento de convulsión política después de que una turba de seguidores del presidente Trump asaltase el Capitolio, lo que dejó cinco fallecidos, entre ellos un policía. Minutos antes del asalto, el mandatario instó a sus seguidores a marchar hacia el Congreso para mostrar su fortaleza.

Este martes no mostró señales de remordimiento al respecto: “La gente pensó que lo que dije fue totalmente apropiado”.

Trump vive los últimos días de sus mandato, dado que cederá la Presidencia al demócrata Joe Biden, quien ganó las elecciones de noviembre pasado y cuya toma de posesión se producirá en Washington el próximo 20 de enero bajo un enorme despliegue de seguridad.

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