Johanny Pernía / Foto: Lizaura Noriega

Al cumplirse un poco más de cinco meses desde que inició la cuarentena radical decretada en Venezuela por el Ejecutivo, a raíz de la pandemia por el COVID-19, la situación económica y el bolsillo de los venezolanos se viene desgastando.

Este viernes 31 de julio el kilo de carne de res de primera se ubicó en un millón 200 mil bolívares en las carnicerías de Maracaibo, mientras que el salario mínimo sigue anclado en 800 mil, lo que hace “cuesta arriba” que un trabajador dependiente pueda llevar este rubro a su casas.

 

carne

“Tenemos en la casa más de dos meses que no comemos carne ni pollo, nos bandeamos con los granos de la caja del Clap, con pasta con verduras y con arroz o yuca, somos cinco en la familia y dos trabajamos, con el sueldo mínimo no podemos darnos el lujo de comer carnita”, expreso Adelis Morillo, una pensionada de 62 años en San Francisco.

Por otro lado Enrique Valbuena, un albañil de 58 años aseveró que “en otros tiempos “iba a las carnicerías por el hígado, corazón o huesos, pero ya ni eso se puede comprar”, pues ambas superan los 500 mil bolívares por kilo. Expresó que ahora “a duras penas” compra bofe una vez al mes para “no olvidar el sabor de la carne”.

El dólar paralelo sigue en ascenso cotizándose por encima de los 260 mil bolívares, lo que a su vez dispara los precios de los productos de primera necesidad, alimentos y medicinas.

Las empresas que no entraron en los denominados “sectores priorizados” enviaron a sus casas a los trabajadores dejando “sin entrada” de dinero a miles de venezolanos que tuvieron que reinventarse para llevar un plato de comida a sus familias.

El economista Oscar Romero Amaré, en conversación con Portal de Noticias aseguró que la situación del alto costo de la carne se repite en todo el país.

Explicó que se trata de un problema de costos, “sobre todo por la escasez de combustible”.

“Un kilo de carne está aproximadamente en un millón 200 mil bolívares, hablar de los costos del transporte es una barbaridad en este momento”.

Los revendedores o "bachaqueros" del combustible en el Zulia ofertan hasta en dos dólares por litro la gasolina, tres veces más que el valor en las estaciones de servicio dolarizadas.

“Entonces ¿cuánto cuesta trasladar una res desde el matadero a las carnicerías y no incrementar los precios para no caer en pérdidas?”, preguntó Romero.

Indicó, que aunado al problema de la gasolina, está la dolarización de insumos, medicamentos para el ganado, costo del personal de las fincas, el pasto, el mantenimiento de los potreros, “todo es en dólares”.

“No es un capricho de los ganaderos y de las carnicerías aumentar el precio de la carne, ellos están trabajando a raya, el precio lo establece el dólar, las mafias y la escasez”, alertó.

Para el economista comerse un kilo de carne es “casi inalcanzable” cuando se depende de un salario mínimo.

“La economía está cayendo en una recesión, es un macro problema, todo colapsará en cuestión de tiempo sino hay acciones contundentes, el consumo de carne es un privilegio”, lamentó.

Sin culpa

Por otro lado, los carniceros afirman que están “trabajando con ganancias a raya” o vendiendo “casi al costo”.

Huber Arteaga, miembro de la directiva de Fedenaga y propietario de una carnicería, aseguró que la variación de los precios en la carne se debe al aumento de los precios del dólar.

“La carne en Venezuela está dolarizada, es el gran problema, de acuerdo a la variación de los precios del dólar también sufrirá un incremente debido a eso".

Insistió que, pese a que el Gobierno nacional estipuló los costos de la carne en Gaceta Oficial, “no se puede trabajar a pérdidas, hoy la carne tiene un precio y mañana tiene otro”, finalizó.

Comparte esta noticia